Quedó abierta y no hay cómo cerrar
Mientras llega la visita, no la tire hacia abajo con el cuerpo ni la amarre: se descuadra y el daño crece.
¿Necesita reparar una cortina metálica en San Felipe? Liberamos cortinas trabadas, cambiamos lamas dobladas y resortes cortados, enderezamos o reemplazamos guías, ajustamos ejes y soportes y reparamos cerraduras y zócalos. Se revisa en el lugar, se ubica la pieza que falla y el valor va por escrito antes de empezar.
Una cortina trabada abierta deja un local sin cierre. Esos casos se priorizan en la agenda; mientras llega la visita, conviene no forzarla, porque cada intento dobla más lamas.

De la lama doblada al eje con los rodamientos secos. También el motor que zumba y no sube.
Esto es lo que se revisa en la visita, en este orden.
Recorrido completo: dónde se traba, dónde se acelera y dónde hace ruido.
Lamas, una por una: hundimientos, bisagras cortadas, óxido pasante y ganchos abiertos; se cuentan las que hay que reemplazar.
Anclajes al muro: firmeza de pernos y estado del muro alrededor.
Tensión de los resortes: estado y tensión de los resortes.
Óxido general: cuánto óxido tienen guías, lamas y eje; si está en todo el conjunto, se evalúa si conviene reparar o cambiar la cortina.
Ocho casos concretos y cómo se reparan.
Mientras llega la visita, no la tire hacia abajo con el cuerpo ni la amarre: se descuadra y el daño crece.
Una cortina descarrilada no se vuelve a meter a la fuerza: se baja el tramo, se endereza lo que se dobló y se reponen las lamas desde la entrada de la guía.
Hasta que se repare, conviene dejarla abajo y con candado, y no intentar subirla entre dos personas.
Las lamas hundidas por un golpe dejan de enrollar parejo y rozan en el rollo. Se cambian las lamas marcadas y se revisan las guías y los anclajes del lado del golpe, que suelen quedar tocados.
Estos ruidos avisan antes de la falla: revisarlos a tiempo evita que se corte un resorte con la cortina arriba.
Las placas laterales sostienen el eje y todo el peso de la cortina. Si el anclaje se soltó del muro, el eje baja de un lado, la cortina se descuadra y el muro puede agrietarse más con cada subida.
Cada fila es una decisión que se toma con la cortina abierta y la pieza a la vista.
La decisión se toma con la pieza a la vista, no por foto.
Todo parte por un mensaje. No hay formulario ni central telefónica: responde quien coordina la medición.
Mande una foto de la cortina completa y otra de la parte de arriba, donde está el rollo. Con eso ya se ve si es manual o con motor y qué tamaño tiene.
Si la cortina lleva motor, se revisa además dónde queda el enchufe o el tablero y cuánto pesa la cortina para elegir el motor.
Recibe el valor por escrito con el tipo de lama, el accionamiento, la cerradura, la instalación y el retiro de lo que se reemplaza.
Se prueba la cortina completa: que suba pareja, que no roce en las guías, que el zócalo asiente en el piso y que la cerradura cierre.
Lo que importa en una cortina es que se mida bien, que el motor sea el que corresponde y que quede probada. Esto es lo que hacemos.
Se mide el vano y se revisa el muro. Con eso se sabe qué cortina cabe y cómo se ancla, antes de hablar de valores.
El presupuesto se manda por escrito antes de fabricar y se respeta. Si cambia el alcance, se actualiza por escrito.
Se cambia lo que está roto por pieza nueva. No se enderezan lamas a martillo para que vuelvan a trabarse al mes.
Desde el primer mensaje hasta la prueba final, conversa con la misma persona y con el mismo criterio.
Lo que recomendamos a quien nos escribe con la cortina fallando.
Lo que se cambia con más frecuencia, más lo que se usa para anclar, proteger y lubricar.
Los repuestos se eligen según el perfil y la medida de la cortina existente. Si una pieza ya no se fabrica, se le dice antes de cobrar la visita.
Además de esta página, atendemos los siguientes servicios, cada uno con su detalle.
Depende de la pieza: liberar una cortina trabada no cuesta lo mismo que cambiar resortes o cinco lamas. Con un video corto anticipamos un rango; el valor se confirma por escrito con la falla ubicada.
Casi siempre sí. Lo común es una lama corrida o una guía cerrada por un golpe. Se libera sin forzar, se corrige la causa y se prueba. Mientras tanto, no la tire hacia abajo ni insista con el motor.
Casi nunca. Se reemplazan las piezas afectadas.
Resortes. Se reemplazan y se prueba que la cortina se sostenga.
Sí, junto con el ajuste del zócalo si hace falta.
Se evalúa en la visita, con la cortina a la vista.
Sí, se priorizan.
Sí, todos los sectores y el entorno. Para direcciones más lejanas se confirma antes.
Escríbanos contando qué hace la cortina. Responde quien coordina la reparación.
Sí, por el trabajo y las piezas puestas.
Un mensaje con lo que pasa, el tamaño aproximado y la dirección en San Felipe basta para coordinar. Sin formularios.
Pedir reparación por WhatsAppSan Felipe, Región de Valparaíso. Vamos a la dirección que nos indique para medir o revisar la cortina.
Agenda por WhatsApp. Si la cortina quedó trabada abierta, dígalo y se prioriza la visita.
La comuna completa más las colindantes de la Región de Valparaíso, según distancia.